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viernes, 20 de mayo de 2011

Democracia ¿Real?

            Estos últimos días se están viviendo situaciones un tanto chocantes. Como por ejemplo el movimiento “Democracia Real, Ya”. Es curioso como todo puede ser fácilmente tergiversado en función de quién esté hablando. Lo que empezó como un movimiento de protesta hacia un sistema corrupto y manipulador, se ha transformado en un movimiento que busca perpetuar en el tiempo ese mismo sistema, cuando no ya cambiarlo por algo mucho peor. 

            Intentaré explicarme un poco mejor.

            La democracia una opción de gobierno en la cual a través de una elección popular se elige entre varias opciones para ver quién será el que mande en la sociedad que lo eligió durante un período de tiempo determinado (en nuestro caso, cuatro años). En teoría se asume la voluntad de la mayoría como opción válida, y durante ese tiempo se obvian las voluntades de las minorías (y digo obvian en lugar de una palabra más fea, por no ensuciar demasiado este blog). Ahora bien, este movimiento ha otorgado grandes “perlas” de sabiduría como la que sigue, por un tal @Erradicación a través de twitter: “Si Espe logra de nuevo la mayoría absoluta, contad conmigo para sacarla del gobierno A LA FUERZA; nunca en mi vida he hablado tan en serio”. Es decir, que para algunos “democracia” es aceptar la voluntad de la mayoría SIEMPRE que esa mayoría haga lo que YO les digo, pues en caso contrario se les obliga A LA FUERZA a aceptar lo que YO digo. Muy simple.

            Así también soy yo demócrata.

            Podrá caernos mejor o peor la Espe, podremos seguir su trayectoria con más o con menos interés. Podremos aceptar su ideología o bien podrá repatearnos la misma. Podremos opinar diferente o no. Pero lo que no podemos hacer es ser tan sumamente inmaduros y manipulables como para defender la democracia a través de la dictadura de la fuerza.

            Ahora bien, hay que reconocer que lo que tenemos en este país no es precisamente una democracia Real. Más bien al contrario, lo que nos gobierna es un sistema dictatorial encubierto, en el que los que estamos abajo da igual que sea la izquierda, da igual que sea la derecha, lo único que recibimos son palos por ambos (en realidad el mismo perro con distinto collar). Y que esto es una dictadura se acaba de demostrar, al haber sido declarada “ilegal” la manifestación. Una cosa es que caiga mal o bien. Una cosa es que guste más o menos. Pero de ahí a emplear el poder del “Estado” en beneficio de unos pocos eliminando libertades a los demás ya es pasarse. Es un claro ejemplo de dictadura. Después de todo lo que antiguamente se conocía como Jornada de Reflexión ya no existe. Desde la llegada de internet, de los teléfonos móviles y de los mensajes SMS, es absurdo pensar que la gente no “verá, oirá ni hablará” ese día. Además… tanto protestar por la circunstancia de que alguien diga algo en contra, pero bien que los carteles y panfletos seguirán colgados el día 21… y el 22… y posiblemente durante un par de meses después de las elecciones. Así que mejor no vengan dando clases de “democracia” aquellos que nunca han creído en ella (y desde luego nunca la han empleado).

            Ahora hagamos un ligero análisis de las propuestas del grupo. 

1.      El primer punto, llamado “Eliminación de los privilegios de la Casta Política”, totalmente a favor, e incluso diría que se quedan cortos.
2.      El segundo punto, llamado “Contra el Desempleo”, ahí ya no puedo estar a favor. Estas medidas que proponen en su segundo punto lo único que lograrán será aumentar aún más la tasa de desempleo. Hay que dar LIBERTAD y quitar opresión estatalista. Cuantas más medidas se hagan para fomentar algo, más difícil será ponerlo en práctica (y no es descabellado lo que digo, es más, con echar una mirada atrás en el tiempo y fijarnos en la historia, cuanto más se protegió algo, más fácil era saltarse a la torera las leyes y oprimir más).
3.      El tercer punto, llamado “Derecho a la vivienda”, es un claro ejemplo de aumento de intervencionismo estatal. Es darle aún más poder a quién nos ha estado oprimiendo. Es darle a aquellos que durante tanto tiempo nos han mangoneado la potestad de hacer lo que quieran. Cuando alguien se ha ganado algo con el sudor de su frente, que venga un tercero a quitárselo “por el bien común” es como decir que cuanto menos trabajes y menos te esfuerces más recompensa tendrás.
4.      El cuarto punto es el llamado “Servicios Públicos de Calidad”. Esto ya es una incongruencia, una contradicción de términos… si algo es público JAMÁS será de calidad. Y sólo hay que fijarse en la vida cotidiana para ver donde hay más calidad, si en el sector privado (cobran por dar calidad) o en el público (cobran por respirar… la calidad es algo “sobrevalorado” para ellos). Y no me valen las encuestas, los estudios y los análisis que digan que la Sanidad Española (por poner el ejemplo más famoso) es la “más mejor” del “mundo mundial”… que cada persona piense en lo que le ha significado la Sanidad Española a ellos individualmente, y luego hablamos.
5.      El quinto punto es el llamado “Control de las Entidades Bancarias”… este punto dará mucho que hablar, pero voy a dar mi visión del asunto. La banca es un ente privado y como tal debería ser tratado, es decir, que acepto el primer epígrafe (nada de rescates, si la cagan, que asuman las consecuencias), pero el resto ya es meterse en harina de otro costal. Es darle más poder (aún) al Estado para que siga haciendo lo que quiera. Cuanto más poder tenga el Estado, más poder tendrán sus “amigos” (y la banca es uno de sus amigos… uno de los “más mejores” amigos del Estado). Para evitar que la Banca tenga más poder, lo que hay que hacer es evitar que el Estado tenga más poder. Si un banco quiere meter dinero en paraísos fiscales, es porque en el país en el que tiene el dinero están los impuestos muy altos… bajemos los impuestos y el banco no meterá dinero allí, por lo tanto el segundo epígrafe es un aliciente al cuatro: subir impuestos implica que el banco se irá del país a un paraíso fiscal… sencillamente, ¡qué gran idea! Si el banco especula y “gana”, bien que todos los interesados se quedan callados y no protestan, pero si pierde… entonces ya saltan los de siempre diciendo que hay que regular. Si el Estado no se mete, si no hay rescates… los bancos se quedarán muy quietos y se lo pensarán muy mucho antes de “especular”, pues cuando lo hagan, deberán aceptar las consecuencias (buenas o malas). Por lo tanto para evitar esto, eliminemos el poder del Estado, en lugar de aumentárselo.
6.      Sexto punto, “Fiscalidad”… aumentar impuestos… aumentar el robo y la extorsión del Estado… si ya nos cuesta malvivir ahora que “papacito Estado” se queda con la mitad de lo que ganamos, ¿qué haremos cuando se quede con todo? ¿Para qué trabajar? Si es que parece ser que quienes han hecho estas propuestas no las han pensado demasiado. Porque, aunque la gente piense que se le subirán los impuestos a las rentas más altas, la realidad es (siempre ha sido así y siempre será así), que las rentas más altas nunca son afectadas por estas medidas (se largan del país y tan felices) y al final quién tiene que asumir el coste de esas subidas de impuestos somos los de abajo, los de siempre, los que mantenemos con nuestro trabajo a todos estos parásitos sociales. Así que cuando un gobierno habla de subir impuestos me cabreo, pero lo asumo (es lo de siempre)… cuando lo dice el ciudadano, entonces pienso que algo falla pues la gente no puede ser tan ingenua de pensar que a ellos no les va a tocar.
7.      Séptimo punto, “Libertades Ciudadanas y Democracia Participativa”… aquí no me meto, pues me parece un gran punto, aunque escaso, ya que la libertad ciudadana debería ser el tema principal, y no un mero apunte relegado al séptimo lugar. Además, es incompatible con el resto de los puntos… aumentamos el poder del Estado y ¿queremos aumentar la libertad del ciudadano? Es absurdo. Si realmente queremos aumentar la libertad, lo primero que hay que hacer es disminuir la autoridad del Estado, disminuir su poder y reducir al mínimo indispensable sus opciones de Control, Robo, Extorsión y Manipulación que tiene ahora. Con los puntos anteriores se busca aumentar todo eso… explicadme como entonces se aumentará la libertad del ciudadano.
8.      Octavo punto, “Reducción del Gasto Militar”… totalmente a favor.

            Desde aquí quiero dar a conocer otro movimiento, más liberal, más realista. El movimiento Libertad Real ¡Ya!, que el partido político P-Lib (Partido de la Libertad Individual) ha creado para dar a conocer otras propuestas más liberales que aumentan la libertad del ciudadano de forma real, al tiempo que limitan el poder opresor del Estado. Aquí podréis leer dichas propuestas.

            El próximo 22 de mayo se celebran unas elecciones y da igual lo que hagamos saldrán los de siempre… ese es el poder que tiene ahora mismo el Estado. Si aumentamos su poder, no cambiaremos nada. Lo que hay que hacer es seguir luchando por la libertad. Luchar por quitarnos de encima el miedo a “papacito Estado”. Luchar por eliminar esta corrupta Casta que nos mangonea. Luchar por los derechos del individuo. Y poco a poco seguir sumando gente a la lucha, hasta que ya no puedan hacer nada cuando sea la sociedad entera la que exija el cambio.

jueves, 31 de marzo de 2011

Sanidad Española

            Hoy quisiera dejar aquí mi visión sobre el tema de la sanidad en España. Sobre todo en vista de las últimas medidas que quieren implantar los distintos gobiernos autonómicos así como el gobierno central. 

            En todos los ámbitos posibles siempre se busca el ahorro en todo lo relacionado con la sanidad. También se busca la reducción del gasto (aunque muchos piensen que son sinónimos, no tiene nada que ver una cosa con la otra, pues reducir el gasto es precisamente eso, gastar menos, mientras que ahorrar viene a ser ¿qué hacer con la parte sin gastar?). Y por último se busca implicar al ciudadano en estos temas. Así que voy a hablar de cada medida por separado, y a ver a que conclusión llego…

            Normalmente la reducción del gasto es difícil, pues en Sanidad no hay medidas fiables al respecto. Cuando se disminuye el precio de los medicamentos, cuando sólo se financia el medicamento más barato, cuando se eliminan medicamentos de la Seguridad Social, en realidad no se garantiza una reducción de gasto, sino que son simples medidas “paliativas” del gasto. Pues cuando a una persona se le cambia el medicamento A (caro) por el B (barato), puede salir bien (reducción de gasto real), pero también puede salir mal, necesitar hospitalización y cambios de medicación más gravosos económicamente (aumento de gasto real). Por lo tanto cuando los políticos hablan de gasto, en realidad no saben de que hablan. Meten temas incompatibles entre sí… y los venden como mejoras cuando a la larga suelen ser mucho más perjudiciales.  

            Cuando hablan de ahorro, se refieren a la reducción de gasto, pero es una mentira. Pues todo cuanto se ahorra al gastar menos, no se guarda para imprevistos, no se invierte en mejorar el sistema, no se usa en beneficio del paciente. Todo ese dinero siempre se usa para tapar los agujeros de otras partidas presupuestarias al margen de las sanitarias. Precisamente por eso, toda medida de ahorro que han llevado a cabo JAMAS ha dado resultado. En cuanto hay un excedente (por pequeño que sea) en sanidad, rápidamente desaparece para dar paso a nuevas cifras de déficit. Pondré un ejemplo sencillo para dar más peso a esta afirmación. Imaginemos que en casa queremos comprar una televisión. La televisión A cuesta 1000 euros, y la B cuesta 800 euros. Si compro la B, mi gasto de de 800, y mi ahorro es de 200. ¿Qué hago con esos 200 euros? Pues puedo mantenerlos como “partida de imprevistos” en caso de que falle esa televisión, puedo invertirlos en un TDT, puedo invertirlos en mejorar la conexión eléctrica, puedo invertirlos en mejorar la antena, etc. Todas esas posibles mejoras repercutirían en una mejora del servicio que esa televisión me daría. Entonces, ¿qué voy a hacer al final con esos 200 euros? Pues los gasto en un pantalón que me gustaba… es decir, que no he ahorrado nada, que no he mejorado para nada la televisión (o su utilidad) y he gastado ese dinero en algo que me hacía falta, pero que no tiene nada que ver con el presupuesto inicial. Pues en Sanidad pasa igual. Todo cuanto se ahorra se gasta de forma inmediata en otras partidas presupuestarias que nada tienen que ver con la Sanidad. Por lo tanto SIEMPRE va a haber un déficit, siempre va a faltar dinero, pues nunca se reinvierte en mejorar el sistema, en hacerlo realmente competitivo y de calidad (y por lo tanto más barato realmente).

            Cuando se habla de implicar al ciudadano, siempre se habla de que hay que vender que la Sanidad en España es gratuita y por lo tanto ya va siendo hora de que el ciudadano se comprometa con su sostenibilidad. A través del copago sanitario (como quieren hacer en murcia), a través del fracasado Catálogo gallego de Medicamentos (como quisieron hacer en Galicia), o a través de cualquier otra política que le haga al ciudadano pagar por la sanidad. Pero lo primero que tenemos que saber es que en España la Sanidad NO ES GRATIS, en realidad es carísima. Los que ahora “no pagan”, en realidad ya pagaron durante muchos años, y que ahora les quiten sus derechos adquiridos, que se les trate mal y que aún encima se les exija como si todo fuese un favor que “papacito Estado” les está haciendo, es rastrero y vil incluso para la Casta Política que ahora nos gobierna. A los que ahora estamos pagando nos están quitando derechos día sí, día también. Nos recortan la prestación, nos aumentan costes, y cuando nos llegue el momento de recuperar esta inversión, de seguro nos dirán que ya no tenemos nada. 

            Como conclusión a estos tres puntos que tanto nos venden, lo único que he sacado en claro es que “papacito Estado” necesita dinero y le da igual de donde sacarlo. Primero reduce los gastos en Sanidad (con la consiguiente pérdida de calidad, pues digan lo que digan en España es uno de los países donde menos se gasta en Sanidad de Europa, así como donde más baratos están los medicamentos, también donde más largas son las listas de espera y donde peor trato se le da al paciente, no a través de médico, sino a través de toda la burocracia asociada al proceso). Luego aún le cobra más al ciudadano (aumento de impuestos directos e indirectos, encubiertos y claramente visibles, etc.). Y aún tiene la desfachatez de decir que lo hace “por nuestro bien”.

            Todo aquel que me conozca sabe que mi opinión en el tema de la Sanidad es clara. Es necesario un sistema privado 100% (conste que esto lo digo sabiendo que si se logra yo me quedo en el paro… pero aún así considero que sería la mejor salida al ciudadano, después de todo aún soy joven y puedo buscarme la vida en cualquier lado). Sin medias tintas. Sin subvenciones, sin “conciertos”, ni tonterías varias (que sólo sirven para que “papacito Estado” meta mano dentro y al final acabe jodiendo el asunto… como siempre). A día de hoy tenemos un sistema “mixto” entre público y privado. Por un lado farmacias, que son entes “privados” (al menos a la hora de pagar y tener obligaciones y responsabilidades, para todo lo demás se las considera entes “públicos” con todo lo que eso conlleva). Después están los hospitales privados y concertados (que como los privados dependen también del estado, pues no hay mucha diferencia). Y por último todo el entramado “público”.  Al final como todo está atado por los designios del gobernante de turno (que los cambia según se levante con el pie izquierdo o derecho), lo único que importa es que al final tenemos un sistema lento, pesado, excesivamente burocratizado y con graves carencias en todos sus niveles. La profesionalidad se ha dejado de lado por el cumplimiento de las leyes. Los conocimientos no importan, sólo importa el “cumplir la norma sin planteársela”. La experiencia sólo tiene valor a la hora de cobrar pluses en el funcionariado, no a la hora de tomar decisiones o recomendar “esto o aquello”. Por lo tanto es un sistema absurdo y condenado al fracaso, tanto económico (como ya se está viendo) como plenamente sanitario. Mientras que un sistema 100% privado (es decir, sin ningún tipo de injerencia estatal en el asunto, ni a través de competencia desleal, ni a través de regulaciones “internas”) traería una era de calidad y buen servicio al mejor precio (ley de mercado). 

            El problema es llevar esto a la práctica. No puede ser hecho de la noche a la mañana. Por lo tanto ir implantándolo poco a poco, por ejemplo poniendo hoy el copago, mañana los seguros privados y pasado la liberalización del sistema… entonces yo aceptaría estas medidas, pues tendrían un fin que merecería la pena el “sobrecoste”. Pero implantar copago simplemente porque al político de turno le apetece y “queda bien”… pues no lo veo tan bien. Principalmente porque es un “sobreimpuesto”… es pagar dos veces (en realidad muchas más) por lo mismo. 

            Todos los meses se nos quita del sueldo una cantidad de dinero que se destina a esto. Y que ahora venga un “listillo” a decir que la Sanidad es gratis y que el ciudadano tiene que empezar a pagar por ella… pues como que ya no se pueden aguantar más mentiras… que a “ellos” les salga gratis es una cosa (los políticos en cargo electo no pagan por estas “tonterías” lo que el resto de los mortales, es plenamente simbólico), pero el resto de los mortales lo pagamos… y bien caro que nos resulta. Pues hay que empezar a quitarse la venda de los ojos en todos los aspectos. Los autónomos pagamos muchísimo por todo esto… pero es que el trabajador laboral (contratado) también paga una burrada, y quién diga lo contrario es que no sabe de matemáticas. Y lo demuestro fácilmente:

            El trabajador tiene un sueldo X, por el cual cotiza un 2%, y el 28% restante lo paga el empresario… ¿Alguien se lo cree? Si el empresario contrata a ese trabajador sabiendo lo que le cuesta el trabajador, no mira el sueldo que tiene que pagar, sino todo lo que ello conlleva, cotizaciones incluidas. Y si lo contrata es porque la suma de X (sueldo) más Y (añadidos al sueldo: vacaciones, pagas extra, cotizaciones, etc.), es el “sueldo” real del trabajador. Y el empresario no gasta de su bolsillo para pagar, sino que al trabajador le da la cantidad que resta de quitar todos esos añadidos al total. Por lo tanto tampoco para el trabajador es “gratis” la sanidad. 

            Es cara… muy cara. En cualquier parte del mundo en que existan buenos seguros sanitarios privados, por un tercio de lo que nos quita “papacito Estado” todos los meses tendríamos derecho al mejor seguro posible (que incluye, por cierto, medicinas “gratis” cuando se necesiten). Así que lo de cobrar más por la sanidad es un timo, una estafa y una extorsión. Y que lo haga “papacito Estado” por “nuestro bien” no resta validez a mis palabras. Si lo hace como inicio del proceso que traería una sanidad 100% privada, pues lo aceptaría (aceptar no es lo mismo que compartir, pues sigo opinando que ya bastante nos han robado durante toda nuestra vida como para que aún sigan haciéndolo ahora y por el mismo motivo, pero lo asumiría como “mal menor”). Que lo hagan “porque sí”… eso jamás lo aceptaré. Y nadie debería aceptarlo.

martes, 15 de febrero de 2011

Suma y Sigue...

              Leo en la prensa de ayer que Mariano Rajoy dice que cuando llegue a la presidencia del gobierno no sólo va a mantener el Catálogo Gallego por todos los medios posibles (incluyendo, asumo, el no hacer caso de lo que diga el Tribunal Constitucional, que está pendiente… para que luego hablen del Estatuto Catalán), sino que además va a instaurarlo en el resto de las autonomías.

              Al margen de mi opinión personal sobre el tema (de sobra conocida por todos) esto es exactamente lo mismo que ha hecho Feijoo en Galicia. Impone algo que no tiene competencia para hacer. Pues Rajoy impondrá algo que no tendrá competencia para hacer.

              Ya lo he comentado otras veces. En un Estado Central, el que “manda, ordena y hace saber” es uno, y tiene autoridad para ello. En un Estado Federal, cada región tendrá a su propio mandatario y no podrá inmiscuirse en las políticas de los demás. En un Estado como el español, nadie sabe a qué atenerse.

              La Sanidad Española hace aguas por todos lados. Y nos venden ese hecho como que es culpa de las farmacias y de los enfermos. Pero al mismo tiempo nos venden el hecho de que la Sanidad Española es la “más mejor” del “mundo mundial”… Si lo analizamos en frío nos damos cuenta de la inteligencia que demuestran los políticos en este tema. Tenemos la mejor sanidad del mundo, y así seguirá siendo siempre que la gente no se ponga enferma y las farmacias no cobren.

              Apaga y vámonos…

              Así hasta yo monto una empresa fantástica de lo que sea. Sólo tengo que decir que es la mejor empresa del mundo (da igual de lo que sea), o lo sería si tuviera clientes y me pagasen. O también que es la mejor empresa del mundo, o lo sería si los clientes no me exigiesen nada a cambio de su dinero (en realidad mejor sería que no me “pudiesen” exigir nada). Aunque la verdad es que veo que la idea no va a funcionar… ya existe… se llama “papacito Estado”. Un ente superior que hace lo que quiere sin rendirle cuentas a nadie, que exige unos pagos a sus “clientes”, pero sin darles nada a cambio… y aún encima usa a esos mismos “clientes” como chivos expiatorios para todos los errores que pueda haber cometido (y que cometerá en el futuro).

              Aquí dejo un gráfico que me encantó. Es una imagen que muestra en qué se gasta nuestro dinero (y sí, es nuestro pues los ciudadanos somos los que lo hemos pagado). Id pasando el cursor por los distintos circulitos y veréis en qué se gasta “papacito Estado” nuestros ahorros. Seguro que pensabais que la “Más Mejor Sanidad del Mundo Mundial” costaría más dinero, ¿verdad? Y luego resulta que es una de las partidas que menos euros recibe. La mitad que el gasto en el Defensa… el doble que Educación… pero también diez veces menos que el gasto en “Asuntos Económicos”… y suma y sigue.

              Con esto ya tenemos una idea clara de lo que significa la manipulación política. Dicen que las cosas van mal… que lo que ellos hacen siempre es lo mejor de lo mejor… pero que falta dinero. Y luego usan del presupuesto general una miseria… así ya tienen la escusa perfecta para cobrar más por otras causas (eso sí, lo que cobren lo usarán en otras partidas… no sea que se acabe el chollo).

              El Catálogo Gallego es un absurdo político, farmacéutico y médico. La razón que esgrimió el gobierno autonómico para ponerlo en práctica fue el ahorro. Un ahorro “sesgado” ya que lo que se ganó por un lado, se perdió por otro (y mucho más de lo que se gana). Ese ahorro es falso en otro sentido. Resulta que todos los años los medicamentos tienen que bajar de precio por ley. Normalmente era el uno de mayo (una bajada anual). El año pasado hubo tres bajadas y este año se prevén otras tantas.  Es más, la primera bajada será en unos días, el uno de marzo concretamente. Resulta que en esa bajada los medicamentos que el gobierno gallego catalogó como muy caros y por lo tanto excluidos del Catálogo, pasan a estar ya entre los más baratos de todos… pero eso no significa nada para el gobierno gallego, ya que si fueron excluidos, ahora, aún cuando son igual o incluso más baratos que los incluidos, seguirán sin ser financiados, y eso demuestra que el ahorro no les importa lo más mínimo… sólo buscan medidas populistas que “vender” y así ganar votos.

              Este Catálogo también trajo consigo una serie de cosillas más, al margen de la visión económica, que ahora paso a relatar:

1.        Los enfermos perdieron la estabilidad que les otorgaba su medicación habitual. En el caso de pacientes con enfermedades agudas, el cambio de un medicamento por otro era de una importancia muy subjetiva, y casi inapreciable; pero en el caso de los enfermos crónicos (la mayoría), el cambio de un medicamento por otro puede ser muy grave o ser inocuo, pero eso lo determina un médico, no un político. Y si en lugar de ser un medicamento, son varios… la gravedad se multiplica.
2.        Los enfermos se quedaron en muchos casos sin poder seguir una medicación estable, y no por el cambio, sino por los problemas de desabastecimiento que ocasionó la medida (aunque el gobierno se haya dedicado en cuerpo y alma a asegurar que no hay problemas y todo va como la seda). Ahora mismo yo, por poner un ejemplo, llevo más de 5 días sin poder abastecerme de Pantoprazol 20mg, pues las marcas que lo fabrican (y que entran en el Catálogo) no dan abasto con ello y ahora mismo los distribuidores no tienen en stock nada. El lercanidipino estuvo en faltas en enero durante 15 días, hasta que la casa que lo fabrica pudo por fin aumentar su producción. Y como estos dos muchos más.
3.        Las farmacias se están viendo con el agua al cuello en muchos casos pues así como a ellas se les exige un cumplimiento exacto en los pagos, su cliente (por obligación legal) demora los pagos a su antojo (y que no se nos ocurra reclamar, qué aún nos caerán más palos), con los consiguientes desajustes contables (e intereses en préstamos añadidos). Además de encontrarse con stock de medicamentos en el almacén que ahí se quedarán hasta que caduquen.
4.        Los médicos se encuentran también con grandes problemas en las prescripciones, pues el IANUS (la base de datos de medicamentos del SERGAS) se ha modificado para adecuarse al catálogo con un código de colores muy confuso, pues mezclan las prohibiciones del catálogo (rojo) con los “stop” (también en rojo… estos últimos son aquellos medicamentos que por algún motivo recomiendan precaución y control en su dispensación, pero no han sido excluidos del catálogo). Así como también tienen problemas para poder prescribir medicación a aquellos pacientes complejos que necesitan un cuidado especial, ya que muchas veces el cambio de medicamentos puede ocasionar más mal que bien, y hay muchos medicamentos muy complejos que han sido retirados del catálogo.

              Voy a poner un caso, que algunos dirán innecesario, otros dirán exagerado y otros dirán indemostrable. Y la verdad es que sólo los últimos tienen la razón, pues es indemostrable, pero no por ello exagerado o innecesario, ya que la medicina se basa precisamente en la búsqueda de todos esos pequeños problemas que “puedan” provenir de la medicación, pues a partir de ellos es cuando aumenta la investigación y se demuestran dichos problemas. Si hacemos oídos sordos a todos estos, en realidad lo que estamos haciendo es quitarle importancia a algo que puede ser muy grave. Este es el caso de una señora de mi pueblo, paciente mía, de edad avanzada y polimedicada, a la que llamaré señora X.

              Esta señora X, de 85 años, falleció el jueves pasado (la noche del jueves al viernes) por causas desconocidas, si bien se achacó esta muerte a su edad, con gran posibilidad de un trombo cerebral, ya que una noche estaba bien (dentro de sus achaques y problemas) y a la mañana siguiente estaba muerta. Lo que se conoce como muerte fulminante. No ha habido autopsia ni ningún tipo de investigación (para casos como este no es necesario). Y la verdad es que en cualquier caso similar yo mismo diría que no es necesario. Pero este caso, al ser conocido por mí como farmacéutico, me hace preguntar un par de detalles. Esta señora durante mucho tiempo estuvo tomando Iscover (un antitrombótico) y que con lo del catálogo se le cambió a Clopidogrel (el genérico). Y resulta que después de unos días con este nuevo medicamento la señora muere, y se presupone un trombo cerebral.

              Puede que no haya relación entre ambos hechos. Puede que hubiera pasado lo mismo de seguir con el medicamento anterior. No niego ninguna de las dos posibilidades. Pero también puede que este trombo sea debido al cambio de medicación. También puede que estemos ante un efecto secundario de la medicación (los genéricos no pasan los controles que pasan los medicamentos de marca, ni los estudios previos… simplemente copian la molécula y “tiran pa’lante”, asumiendo que su medicación será igual que la otra, con los mismos efectos, tanto beneficiosos como perjudiciales). Como dirían en mi tierra: “Ni sí, ni no, ni todo lo contrario”.

              Y supongo que como este caso habrá muchísimos más, en los que no hay demostración posible de nada, pero que queda la duda. Y si hay una muerte de por medio, pues mayor ahorro para las arcas del gobierno, se ahorra en medicación, se ahorra en pensión, se ahorra en hospitalización… todo son ahorros.

              Y otro caso más sangrante aún, pues así como el anterior es grave, no es demostrable ni asumible, mientras que éste sí lo es. Y lo digo porque ni sabía que pasaba hasta hace unos minutos que entró un señor en la farmacia con una receta de Stilnox para otro señor (ambos bien conocidos por aquí, del pueblo), y (tonto de mí) se me ocurre preguntarle qué es de la vida del otro, que hace tiempo que no viene por aquí, a lo que me responde que está en el hospital. Y claro, entonces me salta la alarma. El Stilnox es un psicótropo, un medicamento de control especial por parte de la farmacia, y que, ante cualquier duda tenemos la obligación de preguntar primero y no dispensar después. Así que me dispongo a la ronda de preguntas y respuestas. Y el resumen viene a ser algo así:

El señor al cual la receta se hizo está en el hospital, pero la medicación que le dan allí no le hace el mismo efecto que la que tomaba en su casa. De forma que desde el mismo hospital, ante el hecho de no tener esa medicación (no sé la causa, si es que no la piden, se les agotó, o se la fumaron), decide entregarle la cartilla sanitaria al familiar que se encuentra con él y decirle que vaya al médico de cabecera para que le haga una receta de esa medicación y que la coja en una farmacia de fuera del hospital, y luego se la lleve al hospital, se la entregue a enfermería y ya se encargan ellos de darle la medicina con la pauta señalada.

              Es decir… que aquí tenemos un gran problemón. Primero que el hospital se ha lavado las manos en el trato al paciente, tanto a nivel de medicamentos como a nivel de médicos. Así, ante cualquier problema, siempre pueden argüir que la culpa es del propio paciente por llevar medicación de fuera. Además se aumenta el “ahorro ficticio” del hospital al no tener necesidad de tener medicinas… ya las traen los propios enfermos (o sus familiares). También se pueden usar los datos del hospital para falsear los estudios estadísticos, pues si el hospital no gasta en medicamentos, sus médicos no emiten cierto tipo de recetas, y su farmacia hospitalaria sólo dispensa cierto tipo de medicación, pero luego los enfermos toman otros medicamentos y por lo tanto se cura igual… al final el estudio “demostrará” que esa política de ahorro es “buena”, que el medicamento que se da en el hospital, con menos uso hace el mismo efecto, etc.

              La política está para la mentira y el engaño, la manipulación y el control. Y en el tema sanitario esto es muy grave. Pues mientras la sanidad en España sea monopolio estatal, al margen de que eso signifique que es cara, lenta y mala, cuando un político habla de ella, asumiendo que nos miente, nos engaña, nos manipula y nos controla… pues vaya “cristo” que se tiene montado entonces. Según el cuadro inicial, el gasto en sanidad es patético en comparación con el gasto general, pero aún así, en lugar de reducir en otras partidas donde se podría reducir mucho más el gasto, se siguen reduciendo en aquellas en las que ya está demasiado ajustado todo, con la consiguiente pérdida de productividad, de efectividad y de calidad final (aún más, que ya es decir), mientras se aumentan en otras donde no tiene mucho sentido (gastos absurdos como el plan E, el aumento de plazas de funcionarios, etc.)


              Y mientras no hagamos nada para remediarlo, así nos irá.

sábado, 17 de julio de 2010

Esclavitud, otro enfoque


Siempre que la casta política garantice, a tu costa, subvenciones y subsidios para ganar votos, es lógico que aumenten los parásitos y titiriteros de la ceja. Es decir, se apoderan de la producción de un ciudadano para que trabaje gratis para otro. A esta acción no se le puede llamar altruismo, sino esclavitud y tiranía.

Altruista sería que la clase política repartiera parte de su abultado sueldo a la beneficencia. La solidaridad es un acto voluntario, no una imposición que tenga que nacer de las leyes y ser acatada por el miedo a ser embargado o encarcelado. ¿Porqué asumir que la clase política nos expolie, cuando consideramos un delito que nos roben a punta de pistola? La única diferencia es que el delincuente al robarnos no nos dice que lo hace por nuestro bien ni por el de la sociedad.

Dado el entusiasmo con que la mayoría de cierta clase política incrementan los impuestos para distribuir la riqueza de la manera que ellos consideran justa ¿cómo es que logran aparentar ser enemigos de la esclavitud?, ¿Cómo esos iluminados logran intimidar a sus opositores políticos y a gran parte del electorado con su actitud de superioridad moral, como si quienes se oponen a mayores impuestos fuesen los malos de la película?

La razón es que mientras esos políticos populistas se oponen a la esclavitud, no ven nada malo en la esclavitud colectivista que ellos proclaman. Afirman que la sociedad, supuestamente, tiene la autoridad para confiscar los activos y los ingresos de sus miembros y poder así dedicar tales fondos a lo que la colectividad desea realizar. Eso en realidad significa que algunos individuos de esa comunidad ejercerán ese inmenso poder sobre los demás. Ellos piensan que la gente pertenece a la comunidad, pero no en el sentido voluntario de ser miembros de un club al cual pueden renunciar. No, simplemente no son dueños de sí mismos.

www.lodicecincinato.blogspot.com


http://www.youtube.com/watch?v=eaNSm-BjRts