lunes, 16 de agosto de 2010

El payaso Sebastián


El circo genocida del socialismo tiene sus propios payasos; payasos que no producen risa sino miseria. El payaso Sebastián es el prototipo de todos ellos.

Sus ocurrencias, propias de imbéciles, vienen determinadas por intereses perversos o por una cuestión de imagen ante su electorado para hacerles ver que se está haciendo algo por su bien. Así mantienen despiertas sus mentes robotizadas. Así arrean a esas manadas de ciudadanos pastueños y lobotomizados que les confían el voto cada 4 años.

También las estúpidas ocurrencias se lanzan con el objeto de desplazar el debate político a temas secundarios a efectos de distraer a la plebe y que no reflexionen demasiado sobre los auténticos problemas de la sociedad.

Los payasos son siempre inofensivos salvo que controlen el Boletín Oficial del Estado, es decir la potestad legislativa y reglamentaria. Esta poderosa arma les transforma y llegan a creer que están, tanto en un plano intelectual como moral, por encima del pueblo soberano que le ha otorgado el poder: entonces es cuando el payaso es peligroso porque se siente flotando como si fuera una deidad. Pronto empiezan a ver necesidades que la gente no tiene pero que coinciden con sus sueños pueriles. En ese momento, la desgracia para la sociedad está asegurada. Es ese maldito momento en el que el payaso considera a los ciudadanos como niños pequeños a los que se les debe organizar tanto sus vidas como sus mentes.

El payaso político nunca será la persona que satisface los intereses que la sociedad demanda sino el productor único y genuino de los intereses que imagina que la ciudadanía necesita. Con payasos en el poder se expande monstruosamente la capacidad normativa del Estado para entremeterse en todos los rincones de la vida cotidiana de los ciudadanos.

Veamos algunas de las ocurrencias del payaso Sebastián con el fin de comprender que es lo que pasa por el cerebro hueco de un tipo de esta calaña que se cree iluminado:

Entre sus chorradas para combatir la crisis está la de cambiar los semáforos por otros de bajo consumo; o en que todos los españoles pasen las vacaciones en España (¡eso díselo a los 5.000.000 de parados!); o que se consuman productos españoles, sin embargo los millones de bombillas que nos ha comprado no son "made in Spain"; son de fabricación extranjera, ya que ninguna empresa las realiza en España, según confirmó el mismo.

Si el payaso Sebastián, que medra gustosamente en el Ministerio de Industria, quiere hacer algo útil por España debería implementar una política energética eficiente, es decir, que no impida que se construyan centrales nucleares. Se ganaría en competitividad, se reduciría el déficit comercial, se conseguiría la independencia energética y el bolsillo del español común lo notaría cuando le llegara la factura de la luz.

Lamentablemente el payaso Sebastián es sólo uno más de los muchos inútiles que calientan sus culos todos los viernes en el Consejo de Ministros, presidido por el más inútil de todos los inútiles, el presidente José Luis Rodríguez “el rojo” (uso sólo el apellido de su padre franquista, el cual sirvió sumisamente para el Caudillo al igual que otros que también se sientan en ese Consejo de Hipócritas).

Recordemos como el payaso Sebastián defendió la necesidad de que el Estado ayudara a las grandes inmobiliarias en crisis como fue el caso de la poderosa MARTINSA (recordemos como esta negoció su silencio ruinoso con el gobierno antes de las elecciones); dicha ayuda se haría comprando suelo a las mismas con dinero de todos los ciudadanos para destinarlo al “uso público”. Y ya puestos, como el dinero público no es de nadie según dicen con frecuencia los socialistas de todos los partidos, pues lo mejor es eso, ¡metan la mano sin miedo que aquí no pasa nada! ¿donde se ha visto mejor oportunidad para el saqueo?

¿Y a qué precio ibas a comprar el suelo payaso Sebastián? ¿Quién lo tasaría tío listo? ¿A quienes se comprarían esos terrenos, a tus amigos? Tu lo que querías es salvar a los constructores e inmobiliarias afines a tu partido expoliando a los contribuyentes españoles, consiguiendo que disimularan la grave ruina que existía ante de las elecciones.

Es obvio que se trataba de un suelo que ha perdido gran parte de su valor, por eso las inmobiliarias están ahogándose. No olvidemos que todas ellas no tuvieron compasión en especular y controlar el suelo junto a sus compinches políticos municipales y autonómicos; lo que infló artificialmente el precio de la vivienda contribuyendo a agravar la crisis económica actual. Para colmo, los bancos centrales, dirigidos por peleles que ponen los políticos parasitarios, intervinieron a capricho en el precio del dinero provocando la expansión monetaria y la consiguiente barra libre de las hipotecas, así toda la ciudadanía pastueña, como el burro que sigue a la zanahoria, mordería el anzuelo y se endeudaría de por vida esclavizada por la maldita hipoteca. Negocio asegurado.

Otra gilipollez del payaso Sebastián es obligar a las centrales térmicas a comprar carbón nacional que está ahora fuera de mercado por falta de competitividad. Sabemos que la dependencia energética de España es superior al 80%, pero el payaso Sebastián lejos de apostar por la energía nuclear, centra sus esfuerzos en el ahorro de crudo o en energías renovables ineficientes que nos cuestan un ojo de la cara. Para ello, sugiere sudar más en verano y tiritar más en invierno; andar, usar la bici o el borrico; disminuir los límites de velocidad, si es posible, empujando el coche y cambiar todas las bombillas incandescentes de todos los hogares. Esta última gilipollez es lo que me despertó definitivamente el cabreo que me produce el payaso Sebastián . Por cierto, ¿por qué no quieres saber nada del famoso estudio de Gabriel Calzada que constata las falacias sobre la economía "verde"?. ¿Y tu eres Doctor en Economía?, tu lo que eres un trepa al servicio de la PSOE. ¿Pero dónde tienes la dignidad?

Volviendo a las bombillas, sabemos que el 11 de febrero de 2009 puso en marcha una de sus ocurrencias anticrisis más rocambolescas: distribuir entre la población bombillas ecológicas para combatir la recesión económica, bombillas que lucen menos que la vela que se pone el día de difuntos. ¿Y luego, payaso Sebastián, vas a fijar los vatios máximo que debemos consumir o las horas de encendido y apagado de las bombillas? Esto va a empezar a parecer la Cuba castrista o la Venezuela del gorila rojo.

http://www.youtube.com/watch?v=qEIePbglDXE





¡La madre que parió al tío payaso! 5.000.000 de parados, un Estado endeudado de forma descomunal, una recesión galopante y el capullo quiere arreglarlo todo comprándonos bombillas con nuestra pasta. Pero la bombilla que me toca te la puedes meter por donde amargan los pepinos.

Disculpad la grosería, pero es que me produce asco los trepas como este que disfruta repartiendo bombillas; papel en el que se encuentra muy realizado como persona.

En mi casa tengo un procedimiento de ahorro energético que se llama "interruptor". ¿Tío gilipollas, también nos vas a comprar interruptores con nuestro dinero?

Lodicecincinato.tk

http://www.goear.com/listen/c8d16a3/sostenibilidad-www.lodicecincinato.tk

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