sábado, 6 de marzo de 2010

Aún siguen cayendo las cenizas de los inocentes


Zapatero puede seguir empeñado en la provocación, la manipulación y el radicalismo. Puede seguir pisoteando principios y valores como el respeto a la vida, la dignidad humana o la libertad, que son los cimientos no sólo de nuestra nación, sino de toda Europa y del conjunto de la civilización occidental.

Zapatero sabe muy bien que tiene armas poderosas como el BOE, la agencia EFE, TVE1, TVE2, Quatro, Telecinco, La Sexta, La SER, Radio Nacional, El País, Público y muchos diarios gratuitos que se reparten en el metro y en centros de trabajo con los que mangonean y aborregan a la gente; pero debo recordarle que no tiene el clamor de la calle, es decir, tiene en contra a millones de ciudadanos honrados, sencillos y bizarros que son los verdaderos defensores de la Libertad y de la Vida. Gente educada, algunos laicos otros no tanto, pero que no están dispuestos a poner la otra mejilla, porque la mayoría no son dóciles monjitas o monaguillos como les gustaría a los “quemaiglesias” o “matacuras” para poderlos masacrar con facilidad.

Es obvio que las causas más nobles siguen comprometiendo a muchos españoles, lo que supone una gran dosis de esperanza. Millones de padres siguen defendiendo el derecho a vivir, no el derecho a matar. Padres que explican a sus hijos la aberración que supone el proyecto genocida socialista denominado aborto libre.

La población española no debe imitar a aquellos millones de impasibles europeos del siglo pasado que limpiaban las cenizas de sus ventanas las cuales procedían de la incineración de seres humanos asesinados en los campos de exterminio.

Afortunadamente la sociedad civil sigue existiendo y no todos los ciudadanos están dormidos o anestesiados por obsoletas ideologías totalitarias sustentadas en el terror y la muerte. Sin embargo, una inmensa mayoría de ciudadanos aún están confundidos o no poseen ninguna convicción sobre el tema pero, desgraciadamente, terminan optando por la comodidad y no por la ética, es decir, eligen la muerte del más débil, la muerte del ser más indefenso, la muerte de una inocente criatura que nunca se va a revolver contra sus padres.

El gobierno de Zapatero es necrófilo, pudo empezar a gobernar gracias a los 192 asesinatos cometidos en un 11 de Marzo maldito, abandera la práctica de la eutanasia en hospitales públicos y defiende sin escrúpulos el aborto libre. Esto supone un peligro para España, no sólo por razones éticas y morales, sino por mera supervivencia. La cultura de la muerte del socialismo radical que estamos soportando supone un suicidio colectivo.

Si los que gobiernan lo fomentan la cultura de la muerte con el silencio maricomplejin de la oposición, es muy probable que nuestra sociedad y forma de vida, la que actualmente conocemos, desaparezca.

¿Pueden ciertos miembros del PP que gobernaron durante dos legislaturas manifestarse hipócritamente contra el aborto si no quisieron acabar con el negocio del genocidio infantil cuando pudieron hacerlo?

¿Existe un aborto bueno y un aborto malo? ¿Podemos pensar como la gentecilla que lidera el PP que el aborto es un crimen a veces y otras no? ¿Podemos asesinar a un niño porque lo diga el PP y a otros no porque no le parece bien?
¿Quién narices son los del PP, los del PSOE o la madre que les parió a todos para decidir si alguien puede vivir o morir?


http://www.youtube.com/watch?v=zvnprb46-Bo


Continúo en mi bitácora: Lodicecincinato.tk

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